domingo, 23 de octubre de 2011

Análisis de la película-documental Babies

¡Buenas! Os dejo el análisis realizado por la compañera Natalia Bermúdez Sanabria sobre la película-documental "Babies". Aquí tenéis un enlace proporcionado por esta compañera para poder ver la película: http://depositfiles.com/files/mdycfb066


Se trata de un documental de observación natural, dirigido por el francés Thomas Balmes. Se centra en el desarrollo general  de cuatro bebés nacidos en distintos lugares del planeta: Namibia, Japón, Mongolia y Estados Unidos, desde su nacimiento hasta que cumplen un año.
Al no estar enfocado desde una perspectiva de estudio ni científica, en el documental no hay ningún tipo de narración o explicación sobre los cambios que van experimentando estos bebés a lo largo de su primer año de vida, si bien es cierto que no es necesaria explicación alguna para tomar conciencia de las igualdades y cosas que comparten todos ellos y las grandes diferencias que existen en cuanto al contexto en el que se desarrollan.
Sabido es, que no somos únicamente fruto de la genética, sino que también el ambiente al que estamos expuestos nos moldea. Si bien la genética es la parte más determinante al principio de la vida de cualquier ser humano, es cierto que se pueden observar diferencias entre los bebés con respecto a la influencia del ambiente a medida que se acercan al año de vida.
Desde el nacimiento, todos los bebés se comportan de igual manera, es decir, comen, duermen, lloran (con el objetivo de comunicarse con los demás), etc. En el documental se observan diferencias con respecto al contexto en el que nacen, como por ejemplo el hecho de nacer o no nacer en una clínica, como es el caso del bebé de Namibia, sin embargo, un aspecto fundamental y con respecto al cual se observan grandes diferencias es la estimulación. La estimulación es un aspecto fundamental para el desarrollo de un niño. De hecho, muchos de los niños “salvajes” que han sido documentados a lo largo de la historia, lo son por falta de precisamente eso, estimulación cognitiva, el caso más importante y más conocido es el del “niño de Aveyron”. Todos los bebés del documental reciben un tipo de estimulación, aunque esta sea distinta dependiendo del contexto y la situación.
Con respecto a la estimulación proveniente de los padres y su núcleo familiar, hay que decir que a todos los bebés sus madres les hablan, les sonríen y están en contacto físico con ellos constantemente, lo que supone ser algo crucial para el desarrollo de ciertos procesos cognitivos, como por ejemplo del lenguaje. Se muestran claramente los inicios con respecto a las pautas de la comunicación y sobre todo del diálogo, cuando al bebé de Namibia su madre primero le habla, se calla y espera a que él “diga” algo, para después hablar ella otra vez.
A medida que pasan los meses, se observan ciertas peculiaridades, como por ejemplo: A la  bebé californiana, su madre no solo le habla, sino que además le lee cuentos, le hace el sonido de los animalitos, le enseña los colores, etc. El bebé de Namibia, al vivir en una tribu, no sólo recibe estimulación por parte de su madre, sino también de otros miembros de la tribu, además de otros bebés que conviven y están en contacto continuo con él, es curioso ver como se comunican y la empatía que existe entre ellos. El bebé que pasa más tiempo sólo es el mongol, ya que sus padres tienen ganado y su madre pasa casi todo el día fuera de la casa encargándose de las vacas y demás animales, únicamente tiene un contacto más asiduo con su hermano, un año o dos mayor que él, pero pequeño aún, que normalmente está con él en la casa.
Por otro lado, y en relación a la estimulación del contexto, se observa cómo cada bebé dependiendo del ambiente en el que vive, se habitúa a ciertos estímulos u a otros, de esta manera la bebé californiana y la japonesa, se habitúan al sonido de los coches, el gentío, etc.
En el documental se observa claramente cómo todos los bebés se van desarrollando cognitiva y físicamente, aunque es cierto que algunos se desarrollan antes que otros en relación a distintos aspectos. Podríamos pensar que la bebé californiana, Hattie, y la japonesa, Mari Chan, desarrollarán sus capacidades cognitivas y físicas mucho antes que el bebé de Namibia, Ponijao, aunque a mi parecer, esto no ocurre así. Las dos niñas viven en zonas muy desarrolladas y por lo tanto cuentan con un gran número de recursos con los que no cuenta el otro bebé, como por ejemplo: juguetes adaptados, centros especializados donde acuden otras madres con otros bebés para realizar ejercicios, etc.
Sin embargo, mientras Hattie pasa mucho tiempo sentada en una especie de tacataca que cuelga del techo o en los brazos de su madre, Ponijao pasa mucho tiempo con otros bebés, y ya sea sentado en el suelo o gateando, explora por sí mismo el ambiente que lo rodea. Mientras Mari Chan, como podemos observar en una escena, se frustra al no poder encajar las dos piezas de un juguete, Ponijao que no tiene juguetes, juega consigo mismo, explorando su cuerpo, con los perros de la tribu o con otros bebés. Aprende cosas por sí sólo y con los iguales. No quiero decir que el bebé de Namibia, se encuentre en mejor situación que el resto o que aprenda más, pero sí es cierto que aprende, al igual que los otros. Con esto quiero decir que no porque un bebé tenga más juguetes, o cuente con una serie de instrumentos especializados para bebés, se desarrollará antes, por muy sofisticados y adaptados que estos sean. Las mujeres de Namibia pasan todo el día trabajando y al cuidado de los niños, por lo que no pueden estar constantemente pendiente de ellos. Este hecho circunstancial favorece la adquisición temprana de ciertos aspectos del desarrollo físico y motor por parte de los bebés. Una simple manta en el suelo, en muchas ocasiones, favorece mucho más el desarrollo físico y motor que por ejemplo un tacataca u otros instrumentos. Cabe destacar también, que hay que tener en cuenta siempre, que tanto Mari Chan como Hattie, ambas de zonas desarrolladas, contarán con otros instrumentos y actividades, con las que no contará Ponijao y que influirán en la consecución de un desarrollo óptimo o en todo caso de un desarrollo cognitivo mucho más desarrollado. Es curioso observar cómo los bebés de Namibia con apenas un año, ya realizan actividades que son propias de los adultos y en concreto de las mujeres. Este aprendizaje por imitación se debe a que pasan todo el tiempo con las madres y no con los padres. También destacar el hecho de que aprenden a ser más independientes y por ejemplo comen solos.
La socialización se da en todos los casos por igual, mientras que Hattie y Mari Chan comparten tardes en el parque relacionándose con otros niños, Ponijao va al río en busca de agua en compañía de su madre, otras mujeres, otros bebés y más niños, todos de distintas edades.
A mi parecer, Bayar, el bebé de Mongolia, es el que más tarde se desarrolla en todos los aspectos. Desde que nace pasa muchísimo tiempo sólo, siempre tumbado en la cama, además de estar liado por completo, pudiendo mover únicamente los brazos. Cuando comienza a gatear, su madre para tenerlo controlado cuando no está en casa, lo deja sentado en el suelo amarrado por la cintura con una cuerda a la pata de la cama. Todo esto dificulta el desarrollo físico y motor del niño, así como también el cognitivo, ya que en todo momento se ve limitado. Por otro lado no se socializa con otros niños, más que con su hermano. Es el que más tarda en aprender a andar de los cuatro niños.
Finalmente y a modo de conclusión decir que es uno de los mejores documentales que he visto. Para mí es muy, muy recomendable, ya que desde la naturalidad y la simple observación nos acerca a la esencia del ser humano. Me ha servido sobre todo para afianzar mi postura de que todos somos iguales, independientemente de razas, fronteras, color de piel, cultura, etc., que todos los niños, son niños en todas partes, que la vida de ninguno vale más que la de otro y que su felicidad es lo más importante, aunque la mayoría de veces estos aspectos se obvien en beneficio de otros y quieran hacernos creer lo contrario.

2 comentarios:

  1. Hola: Gracias por su Post muy de acuerdo en muchos puntos, en especial el caso del niño de Namibia, un desarrollo alto a mi ver, en especial por la cantidad de estímulos que hay los que al ser naturales, no predifinidos en su uso, y al alcance de él, le permiten a mi ver, una exploración de si, del otro y del entorno mucho mas rico y de provecho que los otros ambientes, los que son muy buenos y estimulantes, pero que de alguna manera, es mediante medios hechos a propósitos, aún cuando al final los estímulos sensoriales se logran en todos los ambientes...excepto (y coincido) con el chico de Mongolia.

    Otro punto que me llamó la atención es que la madre africana, deja mas libre y autónomo a su niño, lo que veo en menos medida en los padres de Japón y USA.

    En todo caso, es un documental excelente, rico y que da lugar al diálogo, debate, conocimiento.

    Un saludo atento
    Ana Licona

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  2. Ponijao, el bebé de Namibia, es una niña, no es un niño.

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